CantonesGestión AmbientalNoticiasObrasPortada

Gobierno del Guayas y colegio Lemas se unen para sembrar en humedal en ribera del río Daule

  • 60 ejemplares de samán y jaboncillo del Vivero del Guayas fueron donados
  • Los estudiantes sembraron los ejemplares como parte de un proyecto de parque que ecológico

El Gobierno del Guayas y la unidad educativa Lemas II unieron esfuerzos para plantar 60 ejemplares de samán y jaboncillo, como parte de un proyecto de resiembra de árboles nativos en un humedal de la ribera del río Daule, a la altura de la urbanización Mucho Lote II, en Guayaquil.

La jornada fue emotiva, la mañana del viernes 15 de noviembre. Primero, técnicos de la Dirección de Gestión Ambiental presentaron una función de títeres para los más pequeños. El personaje Guayitas fue el encargado de enseñarles la importancia del cuidado ambiental y del reciclaje. Luego, alumnos de segundo y tercer año de bachillerato fueron los encargados de sembrar los árboles.

Andrés Hidalgo, subdirector de Gestión Ambiental de la Corporación Provincial, destacó la decisión del prefecto Carlos Luis Morales de apoyar a las instituciones educativas en acciones de reforestación y educación ambiental. “Queremos crear conciencia en el cuidado del medio ambiente”.

El director corporativo de la unidad educativa Lemas, Víctor Hugo Calderón, destacó que la reforestación no solo beneficia a los 350 alumnos del plantel, sino también a la comunidad de Mucho Lote II y posteriormente a estudiantes de otros establecimientos y otras comunidades, pues se instalará un parque educativo y ecológico. “Hemos recibido de parte de la Prefectura un gran espaldarazo”.

Los chicos se sintieron emocionados de participar en la jornada. Entre ellos estaba Claudia Zambrano, de 17 años y alumna de segundo año de bachillerato, quien se desempeña como presidenta del Consejo Estudiantil. “Estamos valorizando la vida y estamos creando una conciencia ecoamigable”, dijo. En ese sentido, agradeció al prefecto Morales por lo que considera un regalo “no solo para embellecer a la institución sino también para crear conciencia”.

Miguel Ortega, alumno de segundo año de bachillerato, admitió sentirse cansado tras la jornada de reforestación que, no obstante, también le dejó satisfacciones porque se pone una vida en un lugar seguro. “Estamos apoyando y contribuyendo a este ecosistema. Por más mínimo que sea el esfuerzo, se contribuye a lograr un gran impacto”.

Ir al contenido