200 árboles de jaboncillo contrarrestarán efectos negativos de las lagunas de oxidación en Colimes

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Doscientas matas de jaboncillo, sembradas estratégicamente rodeando las lagunas de oxidación ubicadas en el recinto Lamedero del cantón Colimes, contrarrestarán los efectos negativos que provocan las aguas residuales.

Personal de la institución, junto con miembros del municipio local y estudiantes de la Unidad Educativa Colimes, acudieron el miércoles 29 de enero al sector para realizar juntos una reforestación, que ayudará a mejorar las condiciones ambientales en las que vive su comunidad.

Eduardo Suárez, especialista del GAD provincial, explicó que, debido a la presencia del agua contaminada, las lagunas emanan malos olores y gases que afectan negativamente a la población aledaña. “Al crecer y florecer, los jaboncillos emanarán un aroma dulce que contrarrestará el olor de las lagunas. Además, sus frondosas copas se unirán y conformarán una barrera viva, que evitará que los rayos solares impacten directamente y reducirán de manera importante la evaporación de las aguas retenidas”, informó.

Los árboles alcanzarán alturas de entre 5 a 8 metros, a partir de los 4 años de crecimiento. Por su aroma y su característica de producir espuma, los frutos y cortezas de la planta eran utilizados, hace muchos años, como jabón natural, para aseo personal y limpieza de enseres; con la ventaja estar libre de químicos.

Mauricio Jácome, director de Gestión Ambiental del cabildo, confirmó que el impacto negativo que generan las lagunas de oxidación afecta a al menos la cuarta parte de la población, es decir, más de 6 mil personas; por lo que aplaudió la labor realizada. “Esta zona es de alto tránsito. Por aquí circula a diario un importante número de habitantes para quienes el beneficio es directo”, dijo.

Alexa López, estudiante de 17 años, expresó estar contenta por colaborar con la actividad en beneficio de la naturaleza. “Sembrar árboles es importante porque ayudamos a tener aire puro y un ambiente más saludable”, mencionó.