La alerta amarilla emitida por la Secretaría de Gestión de Riesgos, involucra a los 25 cantones de Guayas. La Prefectura articula el trabajo con otras entidades
Desde que asumió funciones como Prefecto del Guayas, la orden de Carlos Encalada fue clara y contundente: preparar un Plan de Prevención que permita al Gobierno Provincial atender a la población y enfrentar posibles impactos relacionados al desarrollo del Fenómeno El Niño, que amenaza con el ser el más fuerte de la historia.
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos declaró la Alerta Amarilla para las zonas con mayor susceptibilidad, lo que involucra a territorios ubicados hasta los 1.500 metros sobre el nivel del mar. En el caso de Guayas, eso incluye a los 25 cantones y las 29 juntas parroquiales; es decir, todo su territorio.
Desde el 15 de mayo, el prefecto Carlos Encalada lidera el diseño del Plan de Acción Integral, que contará con acciones en el ámbito de infraestructura y gestión social. “Hay que ir mapeando cuáles son los sectores más susceptibles… Tenemos una alerta grande y para nosotros es importante hacer una gestión en riesgos para evitar desastres naturales. En lo que queremos trabajar es con prevención, desazolvando canales, desazolvando drenajes, en beneficio de toda la provincia”, expresó Encalada, recientemente, en una entrevista radial.
Para tal efecto, según informó el director de Gestión de Riesgos de la Prefectura del Guayas, Carlos Cuesta, mientras se avanza en el diseño del documento, desde ya se intensifica la ejecución de obras de protección y mitigación; mientras que, en el ámbito social, durante una eventual llegada del fenómeno, se sumarán las brigadas médicas y de fumigación, la entrega de asistencia humanitaria, kits de dormir y de alojamientos temporales.
El prefecto Encalada también preside el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) de la provincia; por ello, ha concretado acercamientos con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, municipios y representantes del Ejecutivo desconcentrado, para coordinar acciones que apunten a atender de manera progresiva, efectiva, y con un mayor alcance a la población.
El plan definitivo contemplará las etapas de prevención, respuesta y recuperación; y se espera tenerlo listo dentro de, aproximadamente, un mes. En el documento final, se indicarán las zonas de atención prioritaria, los montos de inversión y las zonas de intervención. “Muchas de las obras que se requieren, en el orden de mitigación y prevención, están ya en marcha, porque es la forma de ganarle tiempo al tiempo ante esta posible amenaza del Súper El Niño”, concluyó Carlos Cuesta.













