El Gobierno Provincial entregó kits de alimentos y bidones de agua potable a 230 familias, para enfrentar las secuelas del temporal
El acuerdo alcanzado entre la Prefectura del Guayas y representantes de las camaroneras, asentadas en la zona rural del cantón Durán, se verá traducido en el incremento de la maquinaria del sector público y de los industriales, para limpiar los canales y ejecutar, de manera conjunta, las intervenciones que se necesitan para drenar las aguas.
Al momento, las continuas y fuertes lluvias mantienen inundados sectores como La Magdalena, San Antonio, Doce Hermanos y La Ensenada. Para ello, se trabajará en el desazolve del llamado canal de Cedegé y del estero Magdalena, para que las aguas represadas fluyan hacia el río Guayas. “Vamos a sumar esfuerzos entre cada uno de los representantes de las empresas camaroneras y el grupo técnico de la Prefectura del Guayas para, en conjunto ir minimizando estos efectos del invierno que tenemos hasta ahora”, explicó el director de Riego, Drenaje y Dragas de la Prefectura del Guayas, Juan Carlos Proaño.
Al momento, maquinaria de la corporación provincial trabaja en la limpieza de otros canales con el mismo propósito, como por ejemplo los 10 kilómetros de un canal en el sector de La Ensenada. “Sabemos que es una cantidad grande de agua que hay que drenar; sin embargo, nuestra respuesta es inmediata y nuestra forma de atender a corto plazo”, detalló Adrián Amador, analista de la Dirección de Riego.
Mientras se avanza en las obras de infraestructura, también se brinda ayuda humanitaria. La tarde del martes, 24 de febrero, 230 familias de La Magdalena recibieron kits de alimentos y bidones de agua potable para que puedan enfrentar las secuelas de los altos niveles de agua que aún mantienen anegadas sus viviendas.
“(Esta ayuda) significa que mi gente tenga un alimento en su hogar. El agua nos sirve en este momento para poder ingerir un líquido, ya que en estos momentos tenemos agua sumamente contaminada. Yo estoy agradecida con Marcela Aguiñaga porque es una mujer que ha brindado su apoyo.”, resaltó Gladys Esperanza, presidenta de la cooperativa Magdalena 2. El reconocimiento al trabajo efectuado, también es compartido por David León, quien reside junto a su hijo con capacidades especiales en la Magdalena 1. “A veces no hay ni para un huevo frito, crudamente se dice, pero con esto (el kit) hay para varios días que uno puede solucionar”, concluyó.












